Hace muchos años escribí un post sobre la importancia de coordinar la pasión con la razón. En ese momento dije que “el corazón me decía el qué y la razón el cómo hacerlo”.
Han pasado muchos años y sigo pensando lo mismo, pero con la complejidad del entorno actual: la incertidumbre y un futuro imprevisible.
Y ahora, en pleno 2026, reescribo el post titulándolo así…
Visión y Acción. Pasión y Razón. Dos almas gemelas
¿Por qué?
Porque aprendí algo muy importante.
- Tomar acción sin visión, o con una visión borrosa, tiene muchos puntos para convertirse en pérdida de foco y, por lo tanto, de pasión y de eficiencia.
- Tener visión sin acción son solamente palabras o ilusiones que se acaban difuminando y perdiendo.
- Pero tener VISIÓN y tomar ACCIÓN hacia ella es otra cosa, de otro nivel.
¿Y otro nivel por qué?
- Porque no te garantiza resultados, pero sí foco, eficiencia y mejor puntería, con lo que las posibilidades de éxito aumentan considerablemente.
- Porque lo que visionas queda almacenado en tu mente y te da fuerza, energía y convencimiento.
- Porque cuando tienes la VISIÓN, la ACCIÓN es más continuada, firme y convencida.
- Porque la VISIÓN viene de la PASIÓN y la ACCIÓN de la RAZÓN.
¿Algún hándicap?
Más de uno, pero te diré tres.
- Perder el tiempo buscando de dónde viene esa VISIÓN. Tómatelo como un acto de revelación, acéptalo y ve a por ella.
- La capacidad de visión de tu entorno, sea personal o profesional. Si tu entorno es más racional y le cuesta tener visión, tú sigue aportando visión y acción; que, si debe ser, será.
- Pensar que la visión debe ser esa siempre. A veces, llega el momento de admitir el error o fracaso y decir, ‘la visión no cambia, debo cambiar de visión’
¿Y gemelos por qué?
La pasión seguirá creando visiones a las que agarrarte, sea esta misma o variantes de ella; pero la razón y la acción serán las que te ayudarán a alinearlas.
Eso sí, deben funcionar como gemelos, como almas gemelas.
Si una cosa he aprendido de muchas personas innovadoras, luchadoras y creativas que he tenido la fortuna de conocer y con las que he compartido viaje, es que saben compaginar estos duetos: visión y acción, pasión y razón.
Así pues, queridos y queridas:
Visión y Acción. Pasión y Razón. Dos almas gemelas











