abril 6, 2025

Si has pensado tropecientas veces en ello, ese el viaje. Recórrelo con dignidad

Ser una persona exploradora y con ganas de crear cosas tiene muchísimos aspectos positivos, pero también te hace experimentar sensaciones que, a menudo, te llevan a dudar sobre si ese camino, ese viaje o esa aventura que has iniciado, es o debe ser la correcta.

Es esa sensación de «visión poderosa» de la que hablo en mi tercer libro, Tropa Sapiens, o esa especie de “revelación mariana” que despierta en ti una energía única y poderosa, haciéndote sentir que ese es tu viaje y que, durante el trayecto, deberás perseverar y sacar lo mejor de ti.

La duda no nace del destino, ni del proceso, ni de factores externos. Con los años, tengo cada vez más claro que la duda aparece para responder una única pregunta, que es precisamente el título del post de hoy.

¿He pensado tropecientas veces en ello?

Es decir, te ronda por la cabeza todo lo que rodea ese viaje, experiencia o aventura de forma constante. Te vienen ideas de mejora, propuestas para acelerar, maneras de optimizar, escenarios de futuro… sea lo que sea.

En mis casi 53 años que cumpliré en mayo, he aprendido muchas cosas, y espero seguir aprendiendo muchas más. Pero si hay algo que tengo claro, es lo que dicta el post de hoy:

Si has pensado tropecientas veces en ello, ese el viaje. Recórrelo con dignidad

Lo más difícil en la vida de las personas es encontrar el propósito vital. Y, en esencia, eso significa encontrar ese destino, ese viaje o esa visión poderosa. Esa experiencia acompañada de personas o momentos que hacen único el camino.

¿Pero cómo saber hasta cuándo seguir, o si es el momento adecuado?

Pues en esos momentos en los que dudo si debo invertir más en un proyecto, si debo forzar una decisión o frenarla… pienso en una conversación que tuve con Lluís Llongueras, en su taller de Barcelona.

Le pregunté:

—Lluís, ¿cómo saber cuándo es el momento de empezar o de poner fin a un proyecto?

Y me contestó:

—¡Dignidad! Cuando creas que el proyecto, o lo que sea, ya tiene la dignidad mínima para empezar, empieza. Luego ya lo irás ajustando.

Han pasado los años y la #albertina de hoy me dice.

Si has pensado tropecientas veces en ello, ese el viaje. Recórrelo con dignidad