Actualización de un post escrito el 21/8/2009 y sigue vigente
Esta semana, haciendo búsquedas en la red por unos temas de trabajo y navegando por las famosas redes sociales Xing y LinkedIn, he acabado aterrizando en unos enlaces muy interesantes de cara al Blog.
Uno de ellos lo quiero compartir con vosotros la primera “perla” de Nelson Mandela.
Como podéis imaginar por el título del mensaje, hablaremos del miedo, algo que todos conocemos y que, si tuviéramos que describirlo, seguramente encontraríamos varias fórmulas que vendrían a decir lo mismo:
“Un estado que nos genera angustia perturbadora del ánimo ante un riesgo real o imaginario.”
Podríamos debatir mucho sobre esto, pero lo más importante no es la definición exacta, ni si es temporal o fijo, o si es real o imaginario… No deberíamos perder el tiempo pensando en eso.
Deberíamos invertir el tiempo pensando en:
“¿Cómo puedo superar el miedo?”
Podríamos encontrar muchas teorías, pero después de vivir y hablarlo con amigos y mucha gente, diría dos cosas:
El título del post:
“¿Por qué los toros tienen cuernos? ¡Para agarrarlos!”
Con esto quiero decir que tal vez tengamos algo delante que nos da miedo, pero mal vamos si nos quedamos pensando si me acerco, si me alejo, si huyo, etc.
Hay que “coger el toro por los cuernos” y enfrentarse a la situación. Por esta razón los toros tienen cuernos.
Como mucho, puede que nos hagamos daño, pero peor es vivir con ese miedo durante mucho tiempo por no haber actuado.
Como decía Nelson Mandela:
“No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo”
Tener miedo no es malo, al contrario, nos hace más humanos. Pero cuando nos atrevemos a afrontarlo, todo cambia, y sobre todo, nos damos cuenta de que no era tan difícil.
Porque, como decía Séneca:
“No nos atrevemos a hacer muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.”
Asi pues, queridos y queridas
‘A AGARRAR LOS CUERNOS DEL TORO’











