En muchas de mis conferencias, programas de formación o intervenciones varias, suelo decir una cosa cuando me preguntan sobre el talento y el desarrollo personal. Siempre suelo decir.
‘Acción, acción, acción, meterle horas y luego, una pausa’
- Obviamente debemos aprender nuevos contenidos o nuevas habilidades
- Obviamente debemos vivir el presente al máximo nivel para gozar del día a día
- Obviamente debemos aprender a pausar nuestra vida
Pero para que esto se mantenga de una forma sostenida dentro de nosotros y se transforme en talento, habilidad o capacidad, debemos meterle muchas horas.
Debemos tomar mucha acción, debemos perseverar y debemos analizar que es aquello que hemos hecho mal porque es la forma de desarrollarnos, de crecer y de evolucionar.
Por esta razón, ‘acción, acción, acción, meterle horas y luego, una pausa’
Y ahora toca ‘pausa’ pero la pregunta que me hago es:
¿Debemos parar la acción?
Mi opinión es que NO aunque eso SI, debemos ponerla bajo mínimos.
¿Por qué?
- Pues porque a la vuelta de setiembre vuelve la intensidad del mercado
- Pues porque a la vuelta, o estamos preparados o nos pasan por encima
- Pues porque si paramos del todo la máquina, luego nos costará mucho arrancarla de nuevo.
Por este motivo
- Descansemos todo lo que necesitemos
- Tomemos acción en aquellas pequeñas cosas que nos mantengan en alerta
- Aprovechemos que la vuelta de setiembre nos pille preparados
En mi caso
- Prometo descansar
- Prometo seguir preparando cositas que os iremos contando
En resumen
Cerrado pero entreabierto












