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La parálisis : la sumisión, la satisfacción y la excitación

La parálisis : la sumisión, la satisfacción y la excitación

motivadoComo algunos de los seguidores de mis blogs o todo aquello que hago, siempre cuento que uno de los puntos que más marcó mi vida fue aquel verano del 2010, cuando tuve aquel aviso de salud, con aquella parálisis facial que me tocó vivir durante un par de meses.

Fue a partir de entonces cuando decidí que des de aquel instante, sólo miraría de hacer aquellas cosas que me gustasen, que me motivasen y que en el fondo, “me pusieran cachondo”, entendiendo por cachondo no en el ámbito sexual. ¡Ya sabéis que soy un poco bruto pero tampoco un cerdo! :-))

Os pongo un par de ejemplos sencillos:

“Hace unos meses me ponía cachondo ir a ver jugar al Fc Barcelona de Guardiola y ahora no. Pues ya no voy”

“Antes me ponía cachondo leer cualquier libro y ahora no. Leo sólo aquello que me pone cachondo o como dice Jorge Wagensberg, me produce el gozo intelectual”

Y así tantos ejemplos como os podáis llegar a imaginar.

Para empezar:

¿Por qué digo “cachondo” cuando hablo de apostar por retos en lugar de pasión? ¿ O no sólo pasión?

Sobra decir que estamos en una situación económica realmente compleja, muy dura y sin piedad. Un mercado que no perdona a los débiles, un sistema financiero que prima a los ricos y también, una altísima competitividad que hace que la distancia entre los grandes y los pequeños se vaya acrecentando.

Después de ese 2010 me puse cachondo de nuevo. Empecé con la radio, con la prensa, con el libro, con la nueva empresa o nuevos retos, tanto personales como profesionales. Durante este tiempo hasta hoy, como todos vosotros, he vivido momentos maravillosos, momentos dulces, momentos menos dulces y lo que llamo momentos carbón, momentos que nos queman pero que toca vivirlos y que todos vivimos, aunque algunos en el mundo 2.0 parezca que todo sea de color rosa.

Después de una experiencia de este tipo, vuelves a correr y empiezas a tomar consciencia que debes aprender a pararte, que debes pensar, que debes analizar más y en fin, que debes revisarte para así poder estar en un nivel de pasión suficiente adecuado para lanzar tus retos. Por ejemplo, por este motivo en mi caso particular me voy a los monasterios.

El hecho de parar y aprender a parar es un punto muy importante que cuando aprendes a gestionar, te das cuenta que vas bien y todo sale mejor. Por otro lado, cuando te despistas, también lo percibes y como es lógico aunque tardas más en verlo.

Por todo estos aprendizajes, consideré que era el momento de volver a escribir como estoy ahora inmerso con el manuscrito de lo que espero que sea mi segundo libro, pues escribir me permite parar, analizar y aprender. De todo esto vivido, de todo lo observado, de todo lo escuchado, etc saco una conclusión, acertada o no, pero mía.

“Necesitamos parar a ver si nuestro nivel de motivación está sumiso, satisfecho o excitado”

motivar¿Qué quiere decir nivel de motivación sumiso?

Pues que casi no hay motivación, que hay desgana, que no hay alegría y probablemente hay indicadores de sufrir una parálisis como la que sufrí. Unos sufrimos una parálisis facial, otros de otro tipo. ¡O sea que cuidado!

¿Y motivación a un nivel de satisfacción?

Pues así de sencillo, que te provoca un bienestar emocional, personal o profesional y hace que vayas un poco despistado entre ir hacia delante o ir hacia atrás, a la izquierda o la derecha. Creo que cuando las cosas van normal, no hay crisis y digamos que vivimos en un mundo sin tanta dureza como ahora, puede ser un estado emocional que te permite vivir como dice la palabra, satisfecho y sin muchos problemas. Pero si el patio esta jodido, es peligroso y nos pone en zona de riesgo.

¿Y motivación a nivel de excitación?

Pues de así de sencillo. Que estando como esta el patio, toreando con los marrones y problemas previstos o imprevistos que encontramos por el camino, asumiendo nuevos retos importantes y no sólo satisfactorios, “el nivel de motivación debe ser extra”, de ser de excitación pues con satisfacción no hay suficiente. (evidentemente tienen que haber también momentos de pararse sino también es un riesgo de sobre excitación)

A partir de ahora, cada vez que tenga un reto de estos ya no me preguntaré si me excita o no, me preguntaré:

“¿Esto me hace sumiso, me satisface o me excita?”

A lo mejor la decisión será la misma, pero mi comportamiento seguro que será y deberá ser distinto. Al menos eso espero 🙂

Para acabar, después de ese julio del 2010, quiero dar las gracias a todas aquellas personas de mi entorno que cuando yo no me he sabido parar, me habéis parado. Y sobretodo, más gracias aún a todos aquellos amigos que estando parados, me decís porque estamos parados y tenéis la capacidad de hacerme cuestionar las cosas, pues esto me pone cachondo de nuevo. ¡Y estar cachondo me mola!

Ahora ya depende de ti.  Yo ya he analizado donde fui o soy sumiso, donde estoy o no satisfecho y donde estaré o no cachondo

¿Y tu te lo has planteado?

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Posted by Albert Riba / Posted on 09 May
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